SUS OJOS
Pusiste en sus ojos el
color del mar
también pusiste la
noche
para hacer de su mirada
un derroche
de pasión y de fuego
mundanal.
Colocaste sus ojos en
dos cuencas
que de noche reflejan
dos luceros
alumbrando el contorno
con el juego
de su cálida mirada
rojo fuego.
No comprendo!
por qué tanta belleza
en esos ojos de noche
tierra y agua
no comprendo porque,
con el frió
de la noche clara
ese fuego de amor que
hay en sus ojos
por más que se humedece
no se apaga.
Pero hay algo señor
que menos entiendo, que
solo tu
que eres Dios puedes
entender
como es posible, que además
de ser tan bellos
esos ojos Dios mío,
puedan ver.
Gregorio Caimares







0 comentarios:
Publicar un comentario