Deja que el sonido de tu voz
gotas de miel derrame en mis oídos,
yo no quiero decir nada.
háblame tu y escuchas mis gemidos.
Háblame, aun sufro mucho por tu
olvido
tu voz es un canto de sirena,
tu eres luz para mis noches negras
y eres bálsamo para mis penas.
Háblame, que el sonido que escucho
me
enamora, yo no puedo decir que aspiro a
tenerte ni a construir contigo el amor solo
aspiro a disfrutar mientras pueda de tus
palabras, que salen del mar como si fueran perlas.
tenerte ni a construir contigo el amor solo
aspiro a disfrutar mientras pueda de tus
palabras, que salen del mar como si fueran perlas.
Háblame esta noche, di lo que tú
quieras
que me odias, que nada quieres de
mi
dime que si o que no, pero no dejes de hablarme
porque me mantiene vivo o quizás a los dos
porque me mantiene vivo o quizás a los dos
ese perfume que emana del sonido de
tu voz .
Gregorio Caimares







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