MADRE
Allá donde una tarde te dejamos
no podía comprender que sucedía
el ser humano que desde niño más
amé
en una losa sepulcral se me perdía.
A partir de ese momento
dejé de ser el mismo
me he sentido como un pobre
moribundo
pues al irte tu madre adorada
me siento solo, sin raíces en el
mundo.
Gregorio Caimares
Gregorio Caimares







0 comentarios:
Publicar un comentario